El alcalde de Leganés, Miguel Ángel Recuenco (PP), ha rebajado las expectativas sobre el nuevo barrio Puerta de Madrid, un desarrollo que incluye 3.800 viviendas —1.500 libres, 800 públicas y 1.500 de alquiler asequible del Plan Vive— y que había generado gran interés en un municipio con una fuerte demanda residencial.
Recuenco ha advertido que “hablar de plazos es imprudente”, recordando que el proyecto aún debe superar numerosos trámites burocráticos antes de arrancar. Entre ellos, un informe clave de la Confederación Hidrográfica del Tajo, que debe determinar si los terrenos cercanos al Arroyo Butarque son inundables, así como evaluaciones de impacto ambiental, informes del Canal de Isabel II y de Red Eléctrica, que podrían incluso obligar a modificar el diseño inicial.
El regidor ha puesto como referencia el Plan Parcial 4 (Puerta de Fuenlabrada), cuyos documentos se aprobaron en 2011-2015 y que no ha empezado a materializarse hasta muchos años después. En el caso de Puerta de Madrid, la situación está aún más verde: todavía no existe una sectorización del ámbito y el consorcio solo ha aprobado la cesión de suelo municipal, una inversión inicial de 500.000 euros por parte de la Comunidad de Madrid y la convocatoria de un concurso de ideas para el diseño del barrio.
Mientras tanto, miles de familias siguen pendientes de este desarrollo y de la posibilidad de acceder a una vivienda asequible en la ciudad. Sin embargo, el Ayuntamiento reconoce que el barrio no será una solución a corto o medio plazo y que su ejecución podría prolongarse durante una década, como ya ocurrió con el PP4.